Pobre McCain por si no fuera suficiente el perder las elecciones a la presidencia del país más poderoso del mundo, todavía se tiene que enterar de que su amada esposa Cindy le hizo de chivos los tamales…
Y para acabar de amolar al pobre senador, un periódico publica la foto de su esposa dándose de besos con el sancho.
Visto en el grafico










